La planificación estratégica permite a tu empresa y /o emprendimiento construir el camino para el logro de resultados, es una pieza fundamental para organizar las actividades necesarias para lograr tus objetivos. A través de la planificación estratégica podrás establecer tus objetivos a corto y largo plazo.
Para desarrollar una planificación estratégica es preciso hacer un análisis previo de los resultados de la anterior gestión para saber cuál fue el producto o servicio más solicitado para saber cómo mejorarlo y así brindar un servicio innovador que aporte a la empresa/emprendimiento.
Conoce cuáles son los pasos a seguir para tener una planificación estratégica eficiente:
1. Definir prioridades
Al tener claras las prioridades se conocerá el rumbo que tomará la empresa o emprendimiento. Esto servirá para conocer las áreas de enfoque, cumplir los objetivos empresariales en los plazos establecidos, enfocar el trabajo en una dirección concreta y hace que día a día las actividades sean más fáciles evitando la pérdida de tiempo.
Antes de cualquier inicio se recomienda establecer las metas y los objetivos para saber a donde queremos ir y cómo se va a realizar el trabajo. Con los objetivos se conocerá qué se pretende conseguir con este proyecto de manera interna como externa, además de fijar plazos para su ejecución ya sea a corto, mediano o largo plazo.
3. Identificar riesgos, suposiciones y limitaciones
En cualquier emprendimiento es importante estar tres pasos adelante de cualquier contingencia o problema que puede acontecer, para ello es necesario identificar algunas limitaciones o dificultades que se pueden presentar en el camino para ponerles un alto y encontrar soluciones rápidas y eficaces.
4. Asignación de recursos
Los recursos de una planificación estratégica pueden ser humanos (equipo de trabajo), financieros, físicos y materiales. En el caso del equipo de trabajo, cada uno debe tener sus actividades definidas para el trabajo que va a desarrollar a lo largo de la gestión; en el resto de los recursos se tienen que asignar de acuerdo con las acciones plasmadas en la planificación.
Para verificar la funcionalidad de la asignación es preciso contar con un proceso de control a lo largo de la ejecución para verificar si cumple su función o necesita algunos ajustes para poder llegar a las metas planteadas.
5. Creación de nuevas estrategias
La estrategia empresarial ayuda a aprovechar las oportunidades, hacer frente a las amenazas, a reforzar las fortalezas y disminuir las debilidades. La estrategia es el nexo de unión entre la planificación estretégica y la implementación, y esto es importante, pues no basta con elaborarla y tener guardado el informe en un cajón, la aplicación de nuevas estrategias pueden brindar mejores resultados e incrementar los ingresos de la empresa.
6. Plan de acción
Para poner en marcha el plan es necesario delegar las tareas al equipo de trabajo, es decir, repartir responsabilidades para que todos de manera conjunta puedan lograr los objetivos que se plantea la empresa/emprendimiento. A medida que se vayan desarrollando las tareas se puede brindar una retroalimentación para dar a conocer la eficiencia del trabajo o en qué detalles se puede mejorar para obtener mejores resultados.
La planificación estratégica ayudará a la empresa a tomar buenas decisiones y supervisar el rendimiento del negocio. Si a tu negocio le está yendo bien, la planificación mejorará aún más el desempeño en el futuro, además que puede predecir los problemas antes de que surjan, de modo que puedes actuar para prevenirlos.
A mediados del mes pasado, el Senado sancionó la Ley del Presupuesto 2022 que llega a más de 235 mil millones de bolivianos y su realización está supeditada a que el 40 % del dinero se financie con deuda interna y externa. Es mucha plata la que necesitamos para hacer realidad proyectos y otras actividades que apuntalen el crecimiento de la economía. El sector privado puede financiar parte de estos recursos, si existen las condiciones necesarias. Del total del presupuesto para el próximo año, aproximadamente 35.000 millones de bolivianos (unos 5.015 millones de dólares) serán destinados a la inversión pública. El 42.5 % se destinará a proyectos productivos, casi el 30 % irá a infraestructura, el 17.2 % a proyectos sociales y el 10.5 % a proyectos multisectoriales. El financiamiento para estas inversiones provendrá de recursos externos (43 %) y recursos internos (57 %). Y las necesidades del país son muchas. Solo enumeramos algunas. Existe el riesgo de que nuestros ingresos por las ventas de gas a Argentina y Brasil se reduzcan por la imposibilidad de satisfacer la demanda de ambos países, a lo que debemos agregar el riesgo de penalidades y la pérdida del mercado. Si se hace realidad el proyecto que desarrolla Argentina, con sus reservas de gas natural en Vaca Muerta, para atender los requerimientos del Brasil, podemos llegar a perder ambos mercados y tendremos que buscar nuevos ingresos para el fisco. Desde 2016, señala la fundación Milenio, el valor de las exportaciones de minerales supera al valor de las ventas de gas. Mario Justiniano, presidente de la CAO, muestra otro ejemplo de la caída del valor de las ventas de gas, al informar que después de 16 años, el rubro agropecuario está por encima de los hidrocarburos. Estos indicadores deben impulsarnos en dos direcciones para mejorar la economía: Trabajar para elevar las reservas de gas y dar mayor importancia a la producción agropecuaria. El Presupuesto General del Estado 2022 proyecta recaudar por ingresos tributarios 50.470 millones de bolivianos, que será inferior a los gastos programados en sueldos, salarios, aportes a seguridad social y beneficios sociales del aparato estatal, que llegan a 51.504 millones de bolivianos. El incremento de las obligaciones de la deuda externa reduce las expectativas de crecimiento del PIB, que podría llegar como máximo al 4%. Debemos tomar las previsiones para evitar ingresar en una deflación. Ya el año pasado tuvimos dos meses con inflación negativa. Asegurar el crecimiento del país también demanda cuidar los niveles del déficit fiscal. Debemos tomar en cuenta la calificación de Moody’s, que coloca al país entre los de crédito cuestionable, con un puntaje de B2. También debemos considerar aspectos no económicos, que están entre las prioridades del Gobierno, como mejorar los índices de vacunación, y ofrecer un ordenado y seguro retorno a clases. Un factor no tan visible pero que ya debe ser tomado en cuenta es la reconversión energética de las empresas –ante una posible futura escasez de gas– hacia la energía eléctrica convencional y las energías alternativas y limpias. El PGE 2022 prevé un déficit fiscal del 8 %, que en términos absolutos alcanza a 24.069,5 millones de bolivianos (3.458 millones de dólares). El total de ingresos suma 148.662,5 millones de bolivianos y los gastos alcanzan a 172.732 millones de bolivianos. El gobierno también tendrá que enfrentar un dilema respecto a muchas empresas estatales deficitarias: cerrarlas porque no tiene dinero, o seguir financiándolas pese a que no son rentables, por mantener una imagen política. El año pasado, informó la Cámara Departamental de Industrias de La Paz, 426 empresas cerraron su matrícula de comercio en Bolivia; por lo menos 139 de ellas (un 33 %) corresponden al departamento de La Paz. Este departamento encabeza el cierre de industrias en el país. Esta pérdida de industrias fue un 14 % más que en 2020. Ingresamos al 2022 con grandes desafíos para la empresa privada, esperando que se pueda hacer realidad el diálogo gobierno-empresarios, que lo venimos planteando hace tiempo. Se debe generar medidas articuladas entre los sectores público y privado, con miras de fortalecer el comercio exterior boliviano y coadyuvar en la lucha contra el contrabando. El gobierno prevé elevar este año sus recaudaciones tributarias en 12,1 % y los empresarios esperamos que este aumento sea fruto de una ampliación del universo tributario y no solo una mayor carga tributaria al cada vez más reducido sector formal de la economía nacional. Asegurar el crecimiento del país y recuperar los niveles de producción perdidos por la pandemia demandará del trabajo conjunto del gobierno, los trabajadores y empresarios. Sin un acuerdo conjunto que llegue a consensos, no podremos encontrar soluciones para los problemas del país. Si se excluye a una de las partes de esta triada solo se creará mayor desconfianza en la recuperación económica, con efectos negativos para el país. Afrentemos este 2022 juntos, trabajando en armonía, respetando las ideas, sin discriminación, definiendo reglas claras que las deben cumplir todos, respetando la propiedad y ofreciendo seguridad jurídica. Así, todos ganamos.
El autor es Economista, licenciado en la UMSA, con Post Grado; Doctorado Ph.D en Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador de Argentina y Académico de Número de la ABCE (Academia Boliviana de Ciencias Económicas).
La Cámara de Comercio – Oruro y el Periódico La Patria Bolivia realizan la Firma de Convenio Institucional de Transmisión y Cobertura de Eventos Empresariales digitales para nuestros asociados con descuentos preferenciales.Autoridades en testera: Lic. Hernán Peláez Maldonado- Presidente de la CCO, Lic. Marcelo Orlando Miralles Iporre- Gerente General Periódico La Patria, Sr. Abel Fernández Tudela – Vicepresidente CCO, Sra. Roxana Suaznabar Solari- Directora CCO y Lic. Marco Antonio Cruz Suarez – Director CCO
Así lo reveló un estudio de BlackRock que recogió la opinión de a altos ejecutivos de compañías de seguros en 26 países.
Según un estudio de BlackRock a altos ejecutivos de compañías de seguros en 26 países, más del 40% de los encuestados confirmó que había rechazado una oportunidad de inversión en los últimos 12 meses debido a preocupaciones en materia de ESG.
El impacto creciente de la sostenibilidad, la necesidad de diversificar las carteras en clases de activos de mayor rendimiento y el impulso de la digitalización de los negocios, son los temas dominantes para las aseguradoras durante el próximo año a nivel mundial, según un reciente estudio realizado por BlackRock a los líderes de esta industria.
Según el informe, el 95% de los altos directivos de las aseguradoras estiman que las implicaciones y efectos negativos debido al cambio climático tendrán un impacto significativo en la construcción de carteras de inversión en los próximos dos años, como un factor de riesgo. Esto, tomando en cuenta los desastres naturales de los últimos años en todo el planeta, más el aumento de la conciencia de la población sobre el calentamiento global.
La investigación se basó en una encuesta a 362 altos directivos de compañías de seguros de 26 países sobre sus intenciones de inversión para el año que viene. En total, las empresas participantes representan activos aptos para la inversión por valor de US$ 27 billones. “Una abrumadora mayoría de aseguradoras considera el riesgo climático como un riesgo de inversión, y está posicionando sus carteras para mitigar los riesgos y capitalizar las oportunidades de transformación que presenta la transición hacia una economía de cero emisiones netas. La creciente atención de las aseguradoras a la sostenibilidad debería ser un toque de atención para el sector de la inversión”, explica Charles Hatami, responsable global del Grupo de Instituciones Financieras y Asesoramiento de Mercados Financieros de BlackRock.
Hilando más fino, según el estudio, la inversión sostenible ha seguido aumentando su importancia entre las aseguradoras globales. La mitad de los encuestados indicó que su razón para reasignar los activos existentes a inversiones sostenibles es la capacidad de estas inversiones para generar un mejor rendimiento ajustado al riesgo. Sin embargo, claramente el riesgo geopolítico sigue siendo la principal preocupación de las aseguradoras, mientras que el riesgo medioambiental se considera ahora una “seria amenaza para la estrategia de inversión de su empresa, y más de uno de cada tres encuestados lo cita como un posible viento en contra”, concluye el documento.
Los resultados también ponen de relieve que las aseguradoras siguen integrando la sostenibilidad en sus procesos y estrategias de inversión: más del 40% de los encuestados confirmó que había rechazado una oportunidad de inversión en los últimos 12 meses debido a preocupaciones en materia de ESG (factores medioambientales, sociales y de gobierno corporativo). Además, lo consideran como un tema clave para los próximos dos años. Aparte de los temas de sostenibilidad, la tecnología también entró al podio en este estudio, el que indica que la transformación digital es una prioridad para las aseguradoras, algo que ha sido impulsado en gran parte por la pandemia. Casi dos tercios de estas empresas están pensando en elevar el gasto en tecnología en los próximos dos años.